¿Hay algo más emocionante que ver a los mucho más pequeños escurrirse por la nieve por primera vez? El snowboard es un deporte fantástico para fomentar la estabilidad, la confianza y el amor por la naturaleza en los pequeños. No obstante, la clave para que su experiencia sea un éxito (y no concluya en frustración) empieza por el aparato adecuado.
Si estás pensando en comprar una tabla de snowboard para niño, seguramente te habrás dado cuenta de que hay muchísimas opciones. En esta guía te ayudamos a aclarar todas y cada una de las dudas para que hagas la mejor inversión.
1. El tamaño: ¿Por dónde le debe llegar la tabla?
Este es el fallo más habitual. Muchos padres adquieren una tabla bastante grande pensando en que "ahora crecerá", como si fuera un gabán. Fallo. Una tabla bastante larga es pesada y difícil de maniobrar, lo que provocará caídas y desmotivación.
La regla de oro:
- Coloca la tabla parado en oposición al niño.
- El radical superior debe llegarle a la altura de la barbilla (si es principiante o pesa poco) o hasta la nariz (si ya tiene experiencia o es un niño robusto).
- Consejo profesional: Si tu hijo es muy pequeño (menos de 6 años), es preferible pecar de una tabla un poco más corta para que le resulte mucho más fácil girar.
2. El "Flex" o elasticidad: Cuanto mucho más blanda, mejor
Las tablas de snowboard para niños han de ser blandas (soft flex). Los pequeños no tienen el peso ni la fuerza de un adulto para doblar la tabla y hacer que gire. Una tabla maleable les deja controlar el movimiento con menos esfuerzo y excusa bastante superior los fallos técnicos, eludiendo el inquietante "contracanto".
3. El perfil de la tabla: ¿Camber o Rocker?
Para los pequeños que aprenden, here el perfil Rocker (forma de banana) es el más sugerido.
- Rocker: Los extremos están ligeramente levantados, lo que facilita los giros e impide que la tabla se clave en la nieve.
- Camber chato: También es una excelente opción para principiantes, en tanto que proporciona estabilidad y un contacto constante con la nieve.
4. Botas y fijaciones: No las descuides
De nada sirve tener la mejor tabla si los pies no están cómodos.
- Botas: No adquieras botas 2 tallas más enormes. El pie ha de estar sujeto pero sin presiones. Muchas fabricantes infantiles ofrecen botas con plantillas extraíbles para ganar una talla extra conforme el niño medra.
- Fijaciones: Cerciórate de que sean simples de usar, incluso con guantes. Los sistemas de solo una carraca son idóneas a fin de que ellos mismos ganen autonomía.
5. ¿Nueva o de segunda mano?
Comprar material de snowboard para niños puede ser una inversión alta, en especial pues medran rápido.
- Segunda mano: Es una gran opción si la tabla no posee mucho más de 5 años y los cantos están en buen estado.
- Novedosa: La ventaja es que la tecnología actual está diseñada particularmente para hacer más simple la educación. Además, las tablas de pequeños suelen tener un valor de reventa muy alto cuando se les queda pequeña.
6. El aspecto diseño: ¡Déjales elegir!
A estas edades, la motivación lo es todo. Si a tu hijo le encanta el dibujo o el color de su tabla, tendrá muchísimas mucho más ganas de subir a la montaña y practicar. Inclúyelo en la decisión final cuando hayas filtrado las opciones técnicas adecuadas.
Conclusión
Al obtener una tabla de snowboard para niño, la meta primordial es la diversión y la seguridad. Una tabla de la medida justa, flexible y con un diseño que les agrade fortalecerá su aprendizaje impresionantemente veloz.
Y no olvides lo más esencial: ¡El casco es innegociable!
¿Tienes alguna duda sobre una marca o modelo específico? ¡Déjanos un comentario y te ayudaremos a seleccionar la opción mejor para tu pequeño rider! ????
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